Analizando el fondo de las aseveraciones, estas se pueden
exportar a diferentes países, entre otros el nuestro. Por lo que podemos ver
diariamente entre bastidores de la cual cosa se hacen eco prácticamente todos
los medios de comunicación nacional, otro gallo nos cantaría si la nómina de
políticos que mantenemos a diario en España a cargo de la Administración
tuviera un espíritu de servicio y no usara a estas como plataformas de
promoción personal y ganancial.
Gastón se ha reafirmado en sus mismas declaraciones en su
actual visita a Madrid con motivo de hacer una supervisión sobre cómo
evoluciona en los primeros compases su restaurante Tanta que acaba de inaugurar
en la capital de España. Pero ha ido más lejos en el tema, “hay que renunciar a
las carreras basadas en la ambición personal. Debemos construir una verdad que
pertenezca a todos, pero lo más importante es entender que no son los políticos
los que tienen toda la responsabilidad de lo que pasa en el Perú, porque dejar
en manos de los políticos todo lo bueno y lo malo es arrogante y egoísta. Hablo
desde la perspectiva de un empresario, por ejemplo, que evade impuestos, vive
en una gran casa, se pasa la luz roja y en las reuniones sociales se queja de
los políticos”. Se pregunta, con qué cara, ¿no?
El chef peruano, muy molesto con algunos llamados
empresarios de cuello blanco del sector hotelero y políticos desaprensivos,
pone el dedo en donde más duele, en la llaga: “el rol del empresario moderno no
es acumular riqueza, sino generarla. Esto no significa repartir lo que tienes
sino reinvertir con valores y ejemplos”.
En este viaje a España del considerado uno de los mejores
chef del país sudamericano, empleó un tiempo en evangelizar sobre el tema
transgénico en el Perú, argumentando que “no aceptamos los transgénicos porque
ponen en peligro nuestra biodiversidad. Los cocineros protegemos a ésta,
respetamos las distintas culturas y los distintos escenarios”. Apostilla,
“estaremos siempre en contra de cualquier dictadura y de los productos
transgénicos; los cocineros de Perú saldremos a protestar”.
¡De esta manera se consiguen objetivos, amigo Gastón!