A lo mejor es por su vecindad con el teatro, por lo que el hotel tiene sus aspiraciones artísticas, que se reflejan en su precioso restaurante Café de la ópera, y en sus ya famosas "Cenas Cantadas". Este espectáculo fue el sueño, hace ya años, de Carmen Carus, directora del conjunto, y mujer con ideas avanzadas; el tiempo ha demostrado que fue una magnifica iniciativa, porque allí pueden ustedes disfrutar de una cena magnífica, a la vez que escuchan los mejores fragmentos de la opera, de la zarzuela y de los musicales.
La Cena Cantada
Las Cenas se han convertido en visita obligada de los madrileños, y parada segura de cualquier forastero que llegue a la capital. Al restaurante pueden entrar desde el hotel, pero también pueden hacerlo directamente desde la calle Arrieta. Los cantantes pasan inadvertidos, ya que van vestidos como el resto de los camareros, y ustedes no puede saber en que momento del exquisito bocado, van a disfrutar con las voces de estos futuros divos de la lírica. La apoteosis final, llega con los acordes del Brindis de La Travista, en el que comensales y cantantes, unen sus voces en un coro inolvidable.
El restaurante tiene capacidad para unas ochenta o cien personas, y esta dividido en dos niveles; mesitas elegantes, cómodos asientos, buena vajilla y cristalería, una carta espléndida y muy buen servicio. Quiero recomendarles, las croquetas de la casa, que están buenísimas, las verduritas a la plancha, el escalope de avestruz relleno de foie, la espuma de yogur, los helados artesanos... Bueno, la verdad es que la carta es exquisita, aunque le dan mucha importancia a la buena cocina española.
El Hotel
Pero ya es hora de que les cuenta algo del hotel, que está a punto de cumplir sus 46 años. Lo fundó Ramón Carus, que sabía de esto lo suyo, porque ya había andado el hombre en negocios hoteleros allá en las américas, y creó con el ópera, algo que unía la elegancia con la comodidad. Como estar en casa, vamos. Les recibe un hall no muy grande, acogedor, y de ahí ya se sube a las habitaciones. Setenta y nueve habitaciones, que ocupan los ocho pisos del hotel. Singles, dobles, triples, y algunas adaptadas para invidentes. También hay algunas suites con terracita y jacuzzi, que es una gozada sumergirse en el agua tibia, mientras contemplan el impresionante panorama del viejo Madrid. Y para los románticos, unas simpáticas habitaciones abuhardilladas, que les harán soñar con aires bohemios. Todas están decoradas con una sencilla elegancia, con televisión, teléfono, minibar, climatización individual, radio, conexión a Internet, y unos baños muy relajantes.
Como les decía antes, aquí pueden celebrar sus reuniones de negocios, y también fiestas familiares, o actos sociales, en fin lo que sea, porque para cada momento, hay un salón. Seis en total, con toda la tecnología moderna, aunque una confiesa sus preferencias por el Bar Inglés, un lugar muy agradable que recuerda los viejos clubs británicos.
Uno de estos salones, en realidad son dos pequeños, se convierte por la mañana en comedor de desayuno. Y puedo asegurarles que es una verdadera tentación, sentir antes de entrar, el aroma del café y la bollería recién hecha. Un buffet muy tentador para empezar bien el día.
También hay una Cafetería, a la que pueden acceder con entrada por la calle, que al anochecer se ilumina con luces tenues, convirtiendo en el mejor rincón para tomar la ultima copa. Y para que nada les falte, tienen ustedes un gimnasio con sauna para poner a tono el cuerpo, y una pequeña biblioteca para serenar el alma.
HOTEL OPERA
Cuesta de Santo Domingo, 2
Telf.: 91 541 69 23
28013 Madrid.