Edificado en el siglo XVIII en la actualidad se halla en un estado de conservación excelente debido a las obras de restauración realizadas por sus actuales propietarios, recibiendo en 1985 la consideración oficial de "Bien de Interés Cultural".
Su nombre se debe a que según algunos en ella habitó el padre del prócer de la Independencia de Venezuela, Francisco de Miranda, antes de que emigrara a América, si bien algunos historiadores discrepan de esta hipótesis.
La casa que tiene un espacio total construido de 670 m2 dispone de dos plantas en la vertiente que da a la calle Santo Domingo y tres en la de Las Lonjas. La edificación atrae por el papel preponderante de la madera de tea en puertas, ventanas, galerías, techumbres, escaleras y balcones. Llama la atención, de forma particular, los balcones que presenta en todas sus fachadas aunque, de manera específica, los superpuestos de la fachada de la calle Las Lonjas.
El patio es de planta trapezoidal, una rareza ya que lo común en este tipo de construcciones es el diseño en planta cuadrangular. También destacan en el interior las escaleras que dan acceso a las plantas superiores y la techumbre de madera decorada con motivos de lacería y sogueado. En la década de los ochenta mientras se realizaban tareas de conservación del inmueble se descubrió un urinario público en forma de pileta que data del siglo XVIII y que hasta ese momento se hallaba tapado por una pared debido a lo cual se mantenía en perfectas condiciones de conservación. Se cree que hubo en dicho siglo un real decreto que obligaba en determinados emplazamientos de las ciudades a situar estos elementos sanitarios.
En la actualidad el inmueble tiene la virtud de ser una pieza de incalculable valor histórico que puede ser disfrutado por vecinos y turistas a lo largo de sus dependencias de bar, cafetería y restaurante. En su interior se respira una agradable atmósfera de otro tiempo ideal para tomarse un descanso e imaginar lo que sus paredes contemplaron y fueron testigo.
Su cocina está basada principalmente en las especialidades canarias como el queso blanco con mojo, las aceitunas aliñadas, la morcilla dulce, el potaje de berros, los bubangos en potaje, el puchero canario. Los pescados son los habituales de la costa canaria, tales como la vieja, el bocinegro, la sama, salemas, chicharros y el impresionante cherne. Y las carnes de cabrito, conejo en salmorejo y carne de fiesta, todo ello acompañado de los tradicionales mojos rojo y verde y el gofio.
Los postres representan la dulzura canaria con el bienmesabe, el frangollo o la leche asada con miel.
Dirección: C/ Santo Domingo, 13 (Plaza de Europa).
Teléfono: 922 373 871.
Fax: 922 322 104.
Declarada Bien de Interés Cultural (B.I.C.)